Diseñadores y directores de arte
Freelancers con un portafolio consolidado que siguen cobrando por proyecto sin haber revisado la estructura de precios en varios años.
Perfiles y criterios
Este estudio no está diseñado para cualquier etapa del recorrido freelance. Está pensado para quienes ya tienen una trayectoria construida y sienten que el modelo actual empieza a limitar más de lo que impulsa.
Trayectorias habituales
No son categorías cerradas, sino puntos de partida frecuentes entre quienes llegan al estudio.
Freelancers con un portafolio consolidado que siguen cobrando por proyecto sin haber revisado la estructura de precios en varios años.
Perfiles técnicos que facturan por hora y notan que ese modelo penaliza precisamente su eficiencia y experiencia acumulada.
Profesionales que asesoran a otras empresas pero aplican a su propio negocio criterios mucho menos estratégicos que a los de sus clientes.
Especialistas en contenido que compiten en precio por costumbre, aunque su experiencia real justifique otro tipo de propuesta.
Perfiles que han pasado de tareas puramente operativas a proyectos más amplios, sin haber ajustado todavía tarifas ni forma de trabajar.
Señales frecuentes
También es importante decirlo
Freelancers que están empezando y todavía no cuentan con un historial de proyectos o clientes sobre el que trabajar.
Quienes buscan una solución inmediata de captación de clientes sin revisar antes el modelo de negocio de fondo.
Antes de empezar
Antes de iniciar cualquier proceso se mantiene una conversación breve para entender la situación actual del negocio: tipo de clientes, tarifas, carga de trabajo y objetivos a medio plazo. Esa conversación sirve para valorar, de ambas partes, si el proceso tiene sentido en ese momento concreto. No todos los encajes son adecuados, y es preferible aclararlo desde el principio.
Escribir para una primera conversación