Trayectorias habituales

Perfiles con los que trabajamos habitualmente

No son categorías cerradas, sino puntos de partida frecuentes entre quienes llegan al estudio.

Diseñadores y directores de arte

Freelancers con un portafolio consolidado que siguen cobrando por proyecto sin haber revisado la estructura de precios en varios años.

Desarrolladores y consultores técnicos

Perfiles técnicos que facturan por hora y notan que ese modelo penaliza precisamente su eficiencia y experiencia acumulada.

Consultores de negocio y comunicación

Profesionales que asesoran a otras empresas pero aplican a su propio negocio criterios mucho menos estratégicos que a los de sus clientes.

Redactores, editores y creadores de contenido

Especialistas en contenido que compiten en precio por costumbre, aunque su experiencia real justifique otro tipo de propuesta.

Especialistas en producto, UX o estrategia digital

Perfiles que han pasado de tareas puramente operativas a proyectos más amplios, sin haber ajustado todavía tarifas ni forma de trabajar.

Freelancer revisando su portafolio de servicios y tarifas sobre una mesa con documentos impresos

Señales frecuentes

Señales de que este proceso puede ser relevante

  • Llevas tiempo trabajando por proyecto o por hora sin haber revisado en profundidad tu estructura de precios.
  • Sientes que aceptas encargos por cubrir la agenda, no porque encajen con la dirección que quieres tomar.
  • Mantienes clientes que valoras poco por costumbre o por miedo a un hueco de ingresos.
  • Te cuesta explicar en una frase qué te diferencia de otros perfiles similares al tuyo.
  • El tiempo dedicado a tareas operativas no deja espacio para el trabajo que más te interesa desarrollar.

También es importante decirlo

Para quién no está pensado este estudio

Freelancers que están empezando y todavía no cuentan con un historial de proyectos o clientes sobre el que trabajar.

Quienes buscan una solución inmediata de captación de clientes sin revisar antes el modelo de negocio de fondo.

Antes de empezar

Cómo se evalúa el encaje

Antes de iniciar cualquier proceso se mantiene una conversación breve para entender la situación actual del negocio: tipo de clientes, tarifas, carga de trabajo y objetivos a medio plazo. Esa conversación sirve para valorar, de ambas partes, si el proceso tiene sentido en ese momento concreto. No todos los encajes son adecuados, y es preferible aclararlo desde el principio.

Escribir para una primera conversación
Dos profesionales freelance conversando de forma distendida en una zona común de coworking
Preferencias de cookies